• العربية
  • Português
  • Español
  • Français
  • English
  • Italiano

El parto dulce es un método de asistencia que utiliza todo el soporte científico más moderno, sin “medicalización” del nacimiento dejando el control a la mujer embarazada. El cuidado de las informaciones a la pareja durante el embarazo, la creación de un ambiente sereno para el parto, la libre elección de las posiciones y la forma de dar a luz, el respeto del recién nacido y de su contacto con la madre, son los principales elementos en los que se basa el método. Desde el comienzo del embarazo, desde la primera visita, hay que hablar del parto ofreciendo todas las opciones posibles: en el agua, en posicion agachada, a gatas, de pie o sin dolor con anestesia espinal, cada caso debe ser tratado con claridad, abordando la hipótesis del parto quirúrgico, si es necesario, teniendo en cuenta que posponer la explicación implica solo el mantenimiento de un estado de angustia, ya latente en cada futura madre. Los coloquios tienen que considerar también la discusión más amplia sobre el nacimiento fuera del hospital, en una casa de maternidad o en el proprio domicilio. Todo lo que es médico debe ser muy claro, sin dejar lagunas de información, equívocos, malentendidos, interpretaciones oscuras. La imagen del parto debe despertar serenidad en lugar de miedo: el cuidado del ambiente en el que se llevan a cabo la dilatación y el parto está dirigida para eliminar en la mayor medida posible el aspecto hospitaliero y quirúrgico que caracteriza a las estructuras existentes. Es mucho mejor un nacimiento sereno en la habitación de un hospital que en una sala de partos, desnuda y “agresiva” que a menudo determina la típica secuencia de miedo / bloqueo de la dilación/ uso del goteo / parto cesáreo, con todas las frustraciones que siguen en el período postnatal. La estructura debe ser cómoda con todas las oportunidades para poder asumir posiciones alternativas como es la posición supina, así como la disponibilidad de una gran bañera para el parto en el agua. La disposición de los instrumentos debe garantizar el derecho de estar en el momento de la dilatación y del parto en penumbra, reduciendo el ruido inútil. La madre después de haber llevado a cabo todos los análisis clínico y prenatal, puede tocar la cabeza del niño durante la expulsión, establecer contacto inmediato con el pecho mientras el cordón umbilical sigue todavía intacto; el padre, si lo desea, puede cortarlo. La lactancia materna, es por lo tanto precoz y caracterizada por tiempos libres de engancharse al seno. En el caso de parto por cesárea, la luz del quirofano se debe apagar en el momento de la extracción del feto y es apropiado utilizar la anestesia espinal para asegurar que la madre pudiera ver el nacimiento del niño, que puede ser llevado al pecho todavía antes de terminar la intervención. Esto también mejorará el tono del músculo uterino. El padre, siempre que sea posible, debería tener el derecho de estar presente en todo momento. La asistencia al parto espontáneo después de una cesárea (PVDC) es esperada en el caso del parto dulce, creando una combinación perfecta entre la tecnología y la obstetricia natural. El personal, por supuesto, debe ser experimentado y debe tener conocimiento de farmacología no tradicional.

parto dulce

promo

INSTAGRAM